miércoles, 18 de enero de 2012

La torre de tres ventanas, Santa Bárbara (Siglo III)

En la historia de la mártir cristiana Santa Bárbara se mezcla realidad y ficción como en muchas de las historias de otras mujeres y hombres que murieron por su fe en los primeros siglos del cristianismo. Santa Bárbara vivió en una época oscura para los seguidores de Jesús; años antes de que el Emperador Constantino autorizara la fe cristiana en el Imperio Romano, otros emperadores como Diocleciano sembraron el terror entre aquellos que no creían en los dioses oficiales. Santa Bárbara se distingue de otros mártires por el hecho de haber sido ejecutada por su propio padre.

La princesa sátrapa
La tradición cristiana sitúa a Santa Bárbara en Nicomedia como una princesa hija del rey sátrapa Dióscoro. Este rey habría encerrado a su hija en una torre alejándola de la vista de todos. Las razones no están claras. Podría haber sido encerrada para evitar cualquier tentación por parte de algún hombre o para alejarla de la fe cristiana.

La historia de la Santa confirma que los intentos de su padre no surtieron efecto pues la muchacha terminó convirtiéndose al cristianismo y para demostrarlo hizo construir tres ventanas en la torre en la que estaba recluida como símbolo de la Santísima Trinidad.

Condenada por su propio padre
Santa Bárbara fue perseguida y acusada por el propio rey, su padre. Tras someterla a horribles martirios fue el mismo Dióscoro el que decapitó a su hijo. La leyenda de Santa Bárbara cuenta que un rayo mató al rey tras haber dado muerte a su hija.

Santa Bárbara, cuya festividad es el 4 de diciembre, es representada con múltiples atributos. Un rayo, una corona o una torre son algunos de ellos.

Es patrona, entre otros, de los artilleros y los mineros.

 Si quieres leer sobre ella

Santa Bárbara, mártir y protectora, Carlos Ros



 


2 comentarios:

  1. Querida Sandra, aquí me tienes de vuelta después de unos días en que una felicísima noticia familiar, pero que me ha exigido un notable esfuerzo de papeleo y documentación oficial, me ha mantenido lejos de este mundo virtual, cambiado por uno más real pero más burocrático ; pero regreso, como decimos por aquí, con "novos folgos", con nuevos y renovados ánimos.
    Esta preciosa entrada de Sta. Bárbara, a medio camino entre la realidad y la ficción, me trae a la memoria otros episodios hagiográficos de santas en Roma; y también me ha recordado muy gratamente la iglesia dedicada a esta santa en la Ciudad Eterna, Sta. Barbara dei Librari, Sta. Bárbara de los libreros, llamada así por pertenecer a la Confraternidad de los mismos; se trata, dicen siempre las guías, de la "iglesia más pequeña de Roma" de la que, desgraciadamente, sólo conozco su espléndida fachada, por hallarse siempre cerrada las ocasiones en que he visitado la ciudad. Parece que fue consagrada en el año 1306, y es una auténtica joya; la fachada, de 1680, es obra del arquiecto romano, G. Passeri, discípulo de Carlo Maratta, y en ella aparece una bella escultura de la santa de Ambrogio Parisi. Se levanta en un lugar muy céntrico, la placita de la Via dei Giubbonari, en origen la calle donde se concentraban las tiendas que vendían jubones y vestiduras y es todo un placer contemplarla.
    Te dejo un enlace para verla:
    http://blog.travelpod.com/travel-photo/painterlaura2/2/1316276965/santa-barbara-dei-librari---smallest-church-in.jpg/tpod.html
    Estupenda entrada, amiga Sandra, por lo interesante y por los buenos recuerdos romanos que me ha traido.
    Mil biquiños, cara.

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    1. Querida Profedegriego, como siempre, tus comentarios son preciosos. Muchas gracias por esta ventana a la bella Roma que me has regalado hoy. Si tras mi tercer viaje a la Ciudad Eterna me quedé con ganas de volver, tus comentarios me devuelven ese deseo guardo en mi lista de cosas a hacer algún día. Besitos

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